jueves, 27 de noviembre de 2008

El liderazgo en tiempo de cambios


Las empresas y las personas tienen que aprender a sobrevivir en entornos absolutamente cambiantes, donde lo que había funcionado durante toda la vida hoy ya no es así. No quiero hablar de crisis, ya que nos estamos cansando de oír o leer reiteradamente la misma palabra múltiples veces durante el día. Parece ser que lo que único que no cambia son las exigencias basadas en los conceptos de eficacia, productividad y resultados.

Así, el reto del/la directivo/a para los próximos años, se centra en desarrollar lo que se conoce como Capacidad de Liderazgo, que según Mario Alonso Puig sería la capacidad de sacar lo mejor de los demás a partir de lo mejor de uno mismo. El liderazgo no está unido a un cargo sino a una forma de ser y de actuar.

Es en medio de la incertidumbre y de la confusión donde se ven los verdaderos líderes y es desde la autenticidad, la integridad y el compromiso desde donde se inspiran a las personas a desplegar su potencialidad. Como dice un proverbio chino:” en toda crisis hay siempre una oportunidad”.

Es difícil definir las características de un líder cuando sobemos que existen muchos tipos de liderazgo, aunque me atrevo a citar algunos rasgos generales de los estudios de Blanca Valero que comparto plenamente.

- Poseen una visión, unos valores, creencias y convicciones sobre las que basan sus acciones y que transmiten a sus seguidores.
- Controlan su vida, orientando sus esfuerzos en la dirección que más les interesa y establecen un equilibrio entre los cuatro ámbitos importantes de la vida (Físico, Intelectual, Emocional y Espiritual).
- Tienen una adecuada inteligencia social que hace que sean empáticos y puedan establecer buenas relaciones con un elevado número de personas.
- Su actitud mental es positiva lo que les permite crear oportunidades y ser flexibles, enérgicos y decididos.
- Poseen una elevada autoestima y confianza en sí mismos/as que les permite tener tolerancia a la frustración y capacidad de aprendizaje.


Ya sé que todo eso es muy fácil de decir, pero ¿cómo lo podemos hacer? Lo primero que tenemos que hacer es conocernos a nosotros mismos y a partir de ahí:
• Definir lo que queremos ser y hacer en nuestra vida, identificando cuáles son nuestros valores y aquello con lo que disfrutamos, y elaborando un proyecto de vida coherente, con objetivos bien definidos, con el fin de ir dirigiendo nuestra energía hacia esas cosas, siendo proactivos.
• Gestionar adecuadamente el estrés, adquiriendo unos hábitos de vida saludables, realizando ejercicio físico con regularidad, utilizando el humor y afrontando las situaciones desagradables, sin negar la realidad que tenemos. El estrés mantenido es muy negativo porque aparte de favorecer cuadros de depresión y ansiedad es causa de muchos trastornos varios de salud.
• Relacionarnos adecuadamente con los demás, eliminando las críticas destructivas, siendo agradables, intentando comprender el punto de vista de la otra persona, sonriendo, dando las gracias de modo habitual, alabando lo que hace bien la otra persona, prestando atención y teniendo expectativas positivas respecto a los demás.
• Ser positivo y realista: buscando las oportunidades que hay en cada situación, apartando cualquier pensamiento/sentimiento negativo y hablando en términos positivos de nosotros mismos y de los demás.
• No culpar a los demás de lo que nos pasa y dejar de poner excusas por aquello que nos gustaría lograr y no logramos.
• Alta autoestima y autoconfianza, enviando mensajes positivos sobre nosotros mismos a nuestra mente. La psicología nos indica que nuestro comportamiento externo es un reflejo de la imagen que tenemos de nosotros mismos. En consecuencia, nuestro comportamiento puede mejorar si mejoramos nuestra forma de pensar sobre nosotros mismos.



Ningún cambio es fácil, requiere mucho esfuerzo y no es un proceso inmediato, sino que es un recorrido que hay que realizar poco a poco en el tiempo, basándose en un plan de acción pensado con anterioridad, ya que cada uno de los aspectos que hemos mencionado supone un proceso en sí mismo.



Como conclusión yo diría que aprender es esencial para sobrevivir y en el futuro nos encontraremos con los retos de la innovación y el cambio permanentes para lo cual tenemos estar preparados.


Montse Chinchilla


Consultora Senior


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Para mi ser lider es saber manejar nuestra vida, conocernos a nosotros mismos, olvidarnos del rol que nos hemos autoasignado (sumiso, lider, obediente, etc).Olvidarnos de los pensamientos y sus derivadas emocionales, dejar de pensar con la mente.
Empezar a estar presentes y concientes en todos los actos del día, reducir la información del exterior(televísíon,prensa, etc), desarrollar visión propia, ser y creer en nosotros mismos. A partir de aqui todo lo demás viene solo.

David Soler dijo...

Muy buen artículo. Coincido con las pautas seguir. Aquí se trata de adaptarse al cambio continuamente sin perder la esencia de uno mismo. Eso es lo importante.
Hay que ser siempre muy positivo y no dejarse llevar por la ola negativista.